Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics o YouTube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de Privacidad.

https://www.laprensa.hn/binrepository/1200x900/0c0/0d0/none/11004/WMNI/xiomara-castro_11294118_20250707112814.jpg

Prórroga del TPS para hondureños en USA: respuesta de la presidenta Castro

El gobierno de Honduras recibió con satisfacción la decisión de la justicia estadounidense de extender hasta el 18 de noviembre de 2025 la protección otorgada a través del Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos hondureños residentes en Estados Unidos. La medida representa un respiro para más de 60 mil personas beneficiarias de este programa migratorio, vigente desde 1999 tras el paso devastador del huracán Mitch.

La presidenta Xiomara Castro calificó la resolución como un avance importante y reiteró el compromiso de su administración con la defensa de los derechos de los compatriotas que han construido sus vidas en el extranjero. En un mensaje difundido a través de sus canales oficiales, la mandataria señaló que esta decisión judicial frena, al menos de forma temporal, “una expulsión masiva” que habría representado un “duro golpe” para miles de familias hondureñas.

Desde el inicio de su mandato, el Ejecutivo hondureño ha procurado fortalecer los vínculos con la comunidad migrante y ha priorizado, dentro de su política exterior, la protección de los derechos de quienes viven fuera del país. La presidenta anunció que se han girado instrucciones a la Cancillería para intensificar la asistencia jurídica y consular a los beneficiarios del TPS y continuar con una estrategia diplomática que permita defender su permanencia legal en Estados Unidos.

El TPS es un mecanismo migratorio que otorga permisos temporales de trabajo y residencia a personas originarias de países afectados por conflictos armados, desastres naturales u otras condiciones extraordinarias que impiden su retorno seguro. En el caso de Honduras, esta figura ha permitido que miles de ciudadanos permanezcan legalmente en territorio estadounidense durante más de dos décadas.

La reciente decisión judicial, emitida por un tribunal federal del norte de California, detiene los planes de cancelación de este estatus que habían sido impulsados por anteriores administraciones. A pesar de la extensión concedida, el futuro del TPS sigue siendo incierto, y tanto organizaciones migrantes como el gobierno hondureño consideran que es urgente avanzar hacia una solución permanente que garantice estabilidad a quienes llevan décadas en ese país.

La noticia sobre la ampliación del programa generó tranquilidad entre las familias favorecidas, muchas de las cuales estaban en peligro de ser deportadas a pesar de haber establecido conexiones laborales, educativas y familiares firmes en Estados Unidos. Algunos especialistas subrayan que una anulación repentina del TPS podría acarrear graves consecuencias humanitarias y desencadenar un fuerte impacto económico, tanto en las comunidades de origen como en las receptoras.

El gobierno de Honduras ha destacado la importancia de sostener un vínculo positivo y respetuoso con Estados Unidos, fundamentado en la colaboración y el cumplimiento de acuerdos bilaterales en asuntos de migración. En este contexto, se ha reforzado la labor de los consulados para proporcionar asesoramiento legal, reunir información actualizada sobre los migrantes y fomentar iniciativas que resalten su contribución a la economía y la sociedad en Estados Unidos.

Además de las acciones inmediatas, la administración de Castro ha señalado la importancia de un diálogo más profundo con las autoridades norteamericanas, que permita establecer caminos hacia la regularización definitiva de los beneficiarios del TPS, así como el fortalecimiento de políticas que atiendan las causas estructurales de la migración.

El tema migratorio continúa siendo uno de los principales desafíos para Honduras, país con una histórica dependencia de las remesas familiares que envían sus ciudadanos en el exterior. En ese contexto, la extensión del TPS representa no solo un alivio humanitario, sino también un respiro económico que contribuye a la estabilidad macroeconómica del país.

Mientras tanto, desde el Poder Ejecutivo se reafirmó la promesa de «no abandonar» a los migrantes y de seguir trabajando en todos los ámbitos, tanto legales como diplomáticos, para proteger sus derechos y encontrar soluciones sostenibles que reconozcan su situación y sus contribuciones a las comunidades en las que residen actualmente.

Por Ezequiel J. Iriarte

Entradas Relacionadas